
La lejanía no es suficiente para suturar el alma.
A qué volver...
Sin descripción… y es que como puedo describir algo, si yo misma soy indescriptible, indescifrable. Camino mirando atrás buscando los pasos que dejo, siguiendo voces, buscando sombras. Futuro incierto, risa al viento. Amor lejano, perdido, intangible, desvariado, inexistente.
No estoy enamorada, tal vez solo tengo hambre…
Porque si bien científicamente el corazón no siente. Debe ser que tengo un parasito habitando dentro de mi, una lombriz que me recorre desde el estomago hasta el pecho, algo insignificante que me hace sentir como enferma. Hace que las lagrimas llenen de brillo mi mirada.
Hasta mis pestañas parecen mariposas, parece que van a echar a volar…
Es la necesidad de sentir amarte,
así como si algo me obligara a pensar en ti.
Quise ser algo para ti, tu amiga, tu mujer, tu amante…
Una y otra vez me topo con la misma pared, choco y mientras lo hago me voy desbaratando, golpe a golpe se me cae la inocencia, la cordura, la vida.
Y hoy me duele más el corazón y la soledad.