Soy tan buena durante el día
Comprendo, acepto, no lloro.
Casi aprendo a tener orgullo, como si fuera un hombre.
Mas al primer trepidar de violeta en el cielo
Todo amparo diurno desvanece.
Tú mi suspiro lejano (noche, noche dulce y mía
Me parecía tener en las manos el cansancio de toda la tierra
No soy más que una mirada, mirada perdida y vana.
Sibilla Aleramo
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