sábado, mayo 19, 2012

Ella


Ella, ya no era tan ella.

Se levantaba, se bañaba, se vestía, siempre la misma rutina. Veía su cabello y le decía, hoy no, tu no me traiciones, compórtate normal.

Y es que probablemente su cabello era un reflejo de sus pensamientos, así encriptados, sueltos, irracionales, cabellos que van y vienen, que se encuentran, que no se asientan. Segurito están en rebeldía. Y es que no entendían como ella sabia que necesitaba amar y aún así repetía una y otra vez, ya no más…

Al terminar se veía en el espejo, pero ya no era ella.

Varias veces llegaban recuerdos a ella, y solo se repetía…, soy autosuficiente, creo en mí, yo puedo sola contra el mundo, no necesito a nadie más.

Estaba convencida de que si lo repetía varias veces, ella misma lo iba a creer.

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