Que feo, cuando uno se aferra al amor y busca príncipes en donde hay puros sapos..., Y me guiñaba el ojo y se mordía el labio.
Insisto, mejor sola que mal acompañada, mejor mi cama vacía..., y mis besos y abrazos, yo me los guardo, y mi pasión aquí se queda.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario